Si lo intentas puedes perder, si no lo intentas… estas perdido

lunes, 14 de noviembre de 2011

CUADERNO DE CAMPO: EL NACIMIENTO

Con horas de vida, tan pequeño y tan grande a la vez
Mañana templada de cualquier mes de noviembre. La niebla que cubre la dehesa de bravo y deja entrever la sombra de imponentes encinas y alcornoques, esos mismos que tantas veces han brotado de alegría al ver la buena nueva de un toro bravo y que tantas veces lloraron al ver su partida sin retorno. Esencia de la vida misma.

De repente, algo te extraña al ver como una vaca se aleja del grupo y busca el cobijo del regatón aun seco del arroyo del cercado. Detienes el coche, te bajas, enciendes un pitillo y esperas sin molestar el gran momento en que un toro bravo esta a punto de venir a este mundo mientras esa agüilla de neblina te humedece la cara. Son pocas las veces que la naturaleza te regala estos momentos, y es una de las cosas de las cuales doy gracias a Dios por permitirme compartirlas en mi entorno. Pasan unos minutos y... ahí esta. Indefenso, lleno de vida, queriéndose poner en pie para buscar los primeros calostros de la vaca. Ella lo lame, le limpia la placenta y te mira desafiante. No quiero quebrar mas ese momento, apago el cigarro y me monto en el coche. En el camino de vuelta, con la sonrisa de oreja a oreja pienso en muchas cosas. En el día de su herradero, en como sera de mayor, en los antitaurinos (¡que desconocimiento madre mía!) y como no, en esperar a que el mayoral me de sus datos para darle su sitio en la ganadería. Todo acaba de empezar.

Crotales de bovinos
La legislación española al respecto preve un plazo de veinte días para la identificación y acrotalamiento de el ganado bovino, y un plazo de siete días tras la acrotalación para la comunicacióndel nacimiento a la Oficina Comarcal Agraria (O.C.A.) que corresponda. Por lo tanto, desde que nace el becerro/a hasta la comunicación del nacimiento no pueden transcurrir mas de veintisiete días. Pero hay excepciones, como en el del ganado de lidia, que por sus particularidades de producción extensiva no es obligatorio cumplir este plazo, sino que puede realizarse hasta como máximo cuando alcancen 6 meses de edad, siempre y cuando los terneros permanezcan con sus madres hasta el momento del destete.

Las maneras y formas de la colocación de los crotales varía mucho de cada mayoral, que al fin y al cabo son los encargados junto con los vaqueros de dicha función. La mas normal y extendida es la de coger al becerro/a en el campo aprovechando la ausencia de la vaca mientras sestea antes del mes de vida. El becerro/a se encuentra adormilado y los vaqueros y mayorales se apresuran a taparle la boca para no llamar la atención mientras colocan los crotales. Otros sin embargo, aprovechan el desahije, el herradero o el saneamiento para colocar los crotales. Cada maestrillo tiene su librillo. En el primer caso, es una tarea muy bonita, pero sin perder de vista a las vacas. Mas de un susto nos hemos llevado en el campo cuando la "señora" se presenta reclamando a su retoño. Una vez colocado el crotal y el becerro/a esta junto a su madre, se procede a coger los datos tanto del becerro/a como de su madre para proceder a la comunicación de datos del nacimiento tanto a la O.C.A. como a la Unión de criadores de toros de lidia, Asociación de Ganaderías de Lidia o Agrupación Española de Reses Bravas, según pertenezca el hierro de la ganadería.

D.I.B.
Con respecto a la documentación que expide tanto la Unión, la Asociación y la Agrupación, será un tema que intentaré tratar en otra entrada. Ahora nos vamos a ocupar de la documentación que expide la O.C.A. con respecto al ganado bovino: El D.I.B. (Documento de Identificación Bovina), al que podríamos llamar el "carnet de identidad" del becerro/a. En la imagen adjunta, si pincháis sobre el lo podreis ver mas ampliado.
Una vez hemos comunicado el nacimiento a la O.C.A., esta nos remite el D.I.B. en el cual aparecen básicamente su numero de identificación (que debe corresponder con el del crotal que lleva colocado), los datos del animal, el de su madre, la raza a la que pertenece, los datos de la explotación ganadera y los tramos de primas que el animal recibe por parte de la administración. El numero de identificación esta compuesto por dos letras que corresponden al país de origen del animal (caso de España seria ES), dos dígitos de control, otros dos dígitos que corresponden a la comunidad autónoma a la que pertenezca la expotación ganadera, y los últimos ocho dígitos a el animal en concreto. De esta manera nos es fácil identificar en cualquier momento a un animal en la explotación a través de sus marcas auriculares y el documento correspondiente al mismo. El D.I.B. consta de dos partes iguales que mantendrá el ganadero hasta el momento en que el animal abandone la explotación. En ese momento la primera parte ira acompañando al animal (bien sea para su lidia, venta o muerte natural) y el segundo seguirá quedando en posesión del ganadero como justificante de haber poseído el animal en algún momento de su vida. De esta manera, nuestro becerro/a ya tiene identidad propia dentro de la ganadería.

Becerros de D. Mariano Cifuentes, encaste Coquilla.
En el caso de las hembras, llevaran colocados los crotales durante toda su existencia, amen que se les caigan de forma natural en cuyo caso deberán ser reemplazados por unos nuevos con el mismo numero de identificación. Y en el caso de los machos para la lidia no tiene por que ser así. Me preguntaba el otro día el amigo Pepe Plaza, el porque salen muchos toros a plazas con los crotales puestos. Pues bueno, la mayoría de las veces se aprovecha el herradero para quitarle el crotal a los machos e incluso algunos ganaderos aprovechan el nuevo saneamiento (obligatorio en machos de lidia hasta los 18 meses) para quitárselos. Pasa que alguna que otra vez se olvida el retirar el crotal y por tal de no volver a meter en la manga a el animal ya de utrero o incluso de toro, ni dormirlo en el campo para tal cosa, no se quitan. Eso si, el crotal retirado a los machos es obligatorio guardarlo por parte del ganadero hasta su salida de la explotación.

Es un privilegio poder trabajar con el ganado bravo, manejar toda su documentación, ver como evolucionan en la dehesa desde pequeños hasta que se lidian, pero sin lugar a dudas me quedo con el momento con el que se abre esta entrada. Eso, no esta pagado con dinero.

Un saludo.

P.D.: Os dejo un par de videos para que podais ver el nacimiento de un becerro en el primero, y como un animal lleva la bravura en su genética a las pocas horas de nacer en el segundo.



2 comentarios:

  1. Marín:
    Vaya dos perlas. Una las imágenes del nacimiento y el instinto de la madre, del "bebé" queriendo levantarse y el verlo hecho un mocito es realmente emocionante. Pero el ternerito que no tenía ni un día embistiendo, es para que lo vieran muchos de los que dicen que se les enseña a embestir. Madre mía, ¿cómo se puede permitir que ese toro no salga a la plaza? Que preciosidad y que grande. Marín, realmente tenemos una afición maravillosa. ¿No crees? Y lo mejor de todo, EL TORO. Me ha emocionado a mí y a más de uno de mi casa.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Yo creo que mas que afición Enrique es un veneno que este animal te mete en el cuerpo el primer dia que lo ves en el campo. Es algo a lo que ya no podemos escapar. Y si lo ves como en los videos desde pequeño mas todavia. Yo siempre digo que soy toroadicto y taurinomano.
    La intención de la entrada es precisamente esa Enrique, que emocione. Me alegro que en tu casa lo haya hecho. No podia ser de otra manera, hay mucha afición y mucha adicción.

    Un saludo.

    ResponderEliminar

Se respetarán todas las opiniones y se publicarán todos aquellos comentarios que no contengan ninguna palabra ofensiva hacia el autor o titulares de comentarios publicados.