Si lo intentas puedes perder, si no lo intentas… estas perdido

lunes, 3 de noviembre de 2014

VOLVER A NACER


María, Bego, Inma y Alegría en el día
que se conocieron

Aun no se si llamarla Alegría o Duna. Quizás la cronología del tiempo me ayude a llamarla por su nombre, pero vamos a situarnos en contexto de lo que quiero llegar a expresar en esta situación que me ha llevado a sentirme orgulloso de mi mismo en mucho tiempo.

Algunos, muchos, bastantes, no me entienden e incluso no hacen el esfuerzo por entenderme. A mi tampoco me hace falta que me entiendan. Yo lo que busco en realidad es el sentarme algún día como hoy y reflexionar si lo que realmente hago esta en el camino correcto. El que no me entienda tiene un gran problema, pero ya digo que son bastantes los que no creen que el hecho de ser taurino este reñido con tener un amor y respeto descomunal por los animales, y que muchas veces nos partamos la cara por ellos cuando realmente, eso es lo que nos hace ser taurinos. Pero eso es harina de otro costal y ya digo que el que no me entienda que con papas se lo coma. La cuestión que me lleva a escribir estas letras es una fotografía como culmen final a una historia preciosa. Una de esas fotos que hablan, que transmiten millones de sensaciones, de las que son protagonistas secundarias dos personas a las que tengo una profunda admiración, mi prima política Begoña Pérez Montiel y mi amiga María Oliva Gil, y como protagonista principal a una galga llamada "Alegría".

Alegría, como todo (o casi todo) galgo que nace en esta bendita Andalucía, nació para cazar. Según su dueño "fue de las mejores, la estrella de su casa", hasta que un día desafortunadamente se rompió un dedo de su mano izquierda en una carrera tras una liebre con tan solo cuatro años. Desde aquel día, Alegría no pudo volver a correr y su destino fue la reproducción por ser tan excelente animal. Tras un mal parto y una operación de cesárea, Alegría no pudo volver a quedarse preñada, por lo que a su dueño ya no le servía para nada. Vaya paradojas que tiene la vida, un animal extraordinario que en unos meses se convierte en un estorbo. María, que conoce a su dueño, le ruega que no la sacrifiquen, que ella se hace cargo de Alegría hasta encontrarle una casa de acogida. Me lo comunica, y enseguida nos ponemos a buscarle a la perra por donde fuese un hogar donde poder acogerla y poder salvarla de un destino que nadie deseábamos para ella.

A finales de este verano, Bego e Inma llegan desde Puerto de Sagunto a pasar unos días aquí al pueblo con la familia. Las dos son unas verdaderas amantes de los animales, y sale el tema de Alegría. Bego me dice que quiere quedarse con ella, y cuando llamé a María para ver a la perra se nos abrieron las puertas del cielo puesto que Alegría tenía "ultimatun". La cuestión es que cuando Bego y Alegría se vieron la primera vez, aquello me llego a emocionar. Ver a un animal temblar de miedo porque no había visto en su vida nada mas que no fuese campo abierto detrás de una liebre te toca la fibra, sin saber lo que el destino nos depararía días después.

La primera visita al veterinario no fue
la deseada
Tras llegar a Puerto de Sagunto con la perra y llevarla a su veterinaria para el cambio de papeles del microchip, a la perra se le detecta in situ una piometra de caballo. Para todo aquel que no lo sepa, una piometra es una infección en el utero que de no ser intervenida a tiempo causa muerte en el animal. La operación es muy costosa, y la pobre Bego, aunque nunca pensó en dejarla morir, pero se veía impotente ante aquello que se presentaba. María se vuelve a poner en acción y publica un evento en Facebook, donde entre todos, su anterior dueño, y varias personas mas hacemos una recolecta para pagar la operación de la perra. Gracias a Dios Alegría sale de aquello. El cariño de su nueva dueña en la curas y su dedicación total hace que Alegría VUELVA A NACER literalmente.

Hoy en día, su nombre ya no es Alegría aunque su estado de ánimos si haga honor a su anterior nombre. Ahora su nuevo nombre es Duna ya que el nombre es mas corto y atiende mejor a el. Ahora tiene paseos diarios por la playa, sale a correr cuando su dueña coge los patines o la bicicleta, tiene un nuevo compañero de casa, Chicho, con el que se lleva genial. Cuando hablamos con Bego nos dice que no puede ser mejor compañera, que los vecinos están encantados con Duna, que no ladra, que todo es cariño para el que se le acerca, que sale a recibirla cada día que llega del trabajo y que es un animal nuevo. Muchos/as de los que estén leyendo esto dirán que a que viene mi sentimiento de satisfacción al escribir esto. Como ya he dicho antes, solo tienen que mirar la última foto que les dejo al final. Esa foto que ya he comentado que habla por si sola literalmente, y que transmite mucho mas que mil párrafos. GRACIAS DUNA, GRACIAS BEGO, y GRACIAS MARÍA por hacerme sentir por una vez en la vida que lo que he hecho ha merecido la pena. Si la mirada de este animal hacia la persona que le ha salvado la vida en dos ocasiones no les hace encoger el corazón, pueden decir a ciencia cierta que no tienen nada entre pecho y espalada, y que para ustedes, el mundo está perdido.


Una imagen vale mas que mil palabras...

3 comentarios:

  1. Buenos dias señor MArin. Esta claro que al que le parezca extraño que a usted le gusten los animales , no conoce a su heroe Atxiko. Clarisimo. Es curioso como han "adoctrinado" sobre la "tortura" que sufren los Toros y no dicen ni mú sobre la mas clara tortura que sufren los mares y sus habitantes, hay parece que se la suda a todo el mundo, y los "adotrinados" no hacen ni montan ruido.
    No soy de tierra de galgos, y no entiendo a los galgeros, pero si que conozco varios pastores , y los perros son herramientas de trabajo. Supongo que tiene algo parecido.
    Un saludo señor Marin, un placer leerle.
    Kaparra

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    Respuestas
    1. Kaparra:
      Los galgos no se parecen en nada a lo de los pastores de tu tierra. Mientras los pastores tienen a perros como herramientas de trabajo, los galgos son puro hobbie para la caza, e incluso hay una competición a nivel nacional. Yo he nacido en el seno de una familia de galgueros por excelencia. Mis abuelos, mis tios, mi primos, mis sobrinos...todos son galgueros y a lo mejor se de lo que hablo. No todos los galgueros son de la misma condición, pero una gran mayoría mata a sus perros sin escrúpulos cuando estos ya no sirven para correr, y en eso es en lo que no estoy de acuerdo, por lo que trabajamos para salvar la vida de estos animales, aunque muchos no me entiendan.

      Lo otro, lo de los adoctrinados ya no merece ni comentario. Estos se creen que la vida es color de rosa, se creen a pies puntillas lo que les dicen sin informarse sobre el tema, y lo peor de todo, que no quieren informarse por miedo a reconocer que están equivocados.

      Aqui seguiremos luchando por lo que creemos que es justo Kaparra, por el toro, por los galgos, por los perretes que andan vagando por las calles, por la limpieza de los mares...en fin, aunque muchos no me entiendan. Su problema es.

      Un abrazo Kaparra.

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