domingo, 26 de abril de 2026

PALOS DE LA FRONTERA 2026

 


Desde hace algún tiempo solo me dedico a dejar retales en forma de imágenes de los festejos a los que asisto, y es que hay berenjenales de los que es mejor no meterse porque no aportan nada. Pero creo que la tarde de hoy merece algunos apuntes.

Estamos de acuerdo en que la plaza de Palos es de 3ª categoría, pero creo que la categoría de una plaza se la dan otro tipo de cosas. Palos de la Frontera tendría que cuidar un poco mas ciertos aspectos como la presentación de una corrida de toros, y mas con la categoría de los carteles que anuncia. Y sobre todo en la exigencia a la hora de pedir y conceder trofeos, que la feria estaba de puertas afuera de la plaza.

Otro tema mas que serio (si se quiere ser serios) es el del trasiego por pasillos en busca del cubata de turno mientras un hombre se está jugando la vida. Es insoportable ver pasar gente por delante tuya durante las faenas. No sé si corresponderá a la empresa o la titularidad de la plaza, pero hay cosas que ni son serias ni creo que debieran ser permisibles.

En cuanto a lo que dió de si la tarde en lo artístico, la decepción de un torero que para mi es de culto: Diego Urdiales. la actitud del riojano dejó mucho que desear por muy poco fondo que hubiese tenido su lote.  Lo de David de Miranda es imparable. No se puede torear mejor ni mas despacio en el primero de su lote, uno de los toros que en el último tercio siempre quiso coger los trastos por abajo y con mucha clase. Y la gran impresión de Victor Hernández. Me ha encantado el concepto del torero madrileño, un chaval al que sin duda alguna hay que seguir. Muy completo, sobre todo en su segundo, el sexto de la tarde y que fue el otro toro a destacar de la corrida.

Enhorabuena a los tres espadas por el triunfo de esta tarde.

































jueves, 23 de abril de 2026

VENI, VIDI, VICI

 


Así de fulminante, así de irrevocable, fue el mensaje que Julio César lanzó al Senado romano en el año 47 a.C., tras barrer con la rapidez de un relámpago a Farnaces II del Ponto en la Batalla de Zela. “Veni, vidi, vici.” Tres palabras que no solo narraban una victoria, sino que la sellaban para la eternidad. Y así, con ese mismo pulso de historia viva, compareció David de Miranda en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla: vino, vio… y volvió a vencer.

No fue la primera vez. Tampoco será la última. Pero hay triunfos que no se repiten: se reafirman. Esta tarde, frente a otro toro serio y encastado del Parralejo, volvió a dejar claro que lo del año pasado —y lo de hace dos con los de Santi Domecq— no fueron destellos pasajeros ni caprichos del destino. Fueron avisos. Porque cuando un torero le pierde el respeto al miedo y le gana la cara a la verdad, los tendidos se transforman: dejan de ser grada y se convierten en un latido colectivo, en un manicomio de emoción donde cada muletazo abre cerrojos que durante demasiado tiempo permanecieron injustamente cerrados.

La Maestranza, testigo exigente y memoria viva del toreo, volvió a rendirse ante una evidencia: no hay contratiempo, por remoto que parezca, ni pandemia que apague una vocación cuando esta se sostiene sobre la fe, el sacrificio y la pureza. Lo de D. David Pérez Sánchez no es una casualidad. Es una forma de estar en el mundo. Son cosas de ARTISTAS. Y no hay que darle mas vueltas.

Porque no es sencillo levantarse cada día antes de que amanezca, cuando el silencio aún pesa, para ir a pelear con los propios límites. No es fácil no concederse treguas, ni siquiera en Navidad, en Año Nuevo o en un lunes del Santo en Trigueros —que aquí es casi ley—. Entrenar cuando nadie mira. Robarle horas al descanso, a la familia, a ese niño que crece mientras uno persigue un sueño que tarda en venir de vuelta. Persistir cuando el reconocimiento se demora, cuando después de haber rozado el cielo alguien decide apagar la luz y hacerte invisible.

Y, sin embargo, ahí estaba. El mismo torero que se jugó la vida sin reservas aquella tarde de agosto en Málaga. El mismo que ha sabido bordar el toreo con una clase limpia y serena en Sevilla durante estos últimos años. Un torero así no llega por azar: llega porque no sabe rendirse.

Ahora queda lo más hermoso: disfrutar. Recoger lo sembrado con paciencia infinita. Compartir la cima con esa legión silenciosa que nunca dejó de creer, que sostuvo cuando el viento soplaba en contra, que entendió que la humildad también es una forma de grandeza. Costó que germinara la semilla, sí. Pero nunca caminó solo.

Hoy da gusto mirar atrás, no con nostalgia, sino con gratitud. Saborear este presente que sabe a justicia. Y atreverse, por fin, a soñar en voz alta con un futuro que promete seguir escribiéndose a base de verdad.

Gracias, maestro.
Gracias por devolverle sentido a la afición, por borrar —muletazo a muletazo— tantas dudas, tantas batallas íntimas. Por resistir cuando otros no entendían y pagaban con cuitas. Por callar bocas que confundieron paciencia con debilidad. Gracias David.

Lo mejor… aún está por llegar.

jueves, 9 de abril de 2026

TENTADERO EN LOS MILLARES: PEPE MORAL - DAVID DE MIRANDA

Mañana de tentadero la vivida hace unos días en la Ganaderia Los Millares por parte de Pepe Moral y David de Miranda, donde también pudimos disfrutar del novillero triguereño Guillermo Luna Ramos. Un lujazo además ver picar a dos señores picadores, dos profesionales como la copa de un pino: Juan Antonio Carbonell y Rafa Carbonell. Rafa es mi debilidad... pero es que Juan Antonio es muy bueno.

Mil gracias como siempre a la familia Millares por el trato recibido.

















martes, 3 de febrero de 2026

INVIERNO EN LA CASA CUADRI

Un año más, la vida vuelve a brotar en Comeuñas. Los arroyos, fieles a su memoria antigua, serpentean entre los cercados como lo hicieron siempre. El verde, soberano absoluto, lo cubre todo y derrama su aliento sobre una camada ilusionante en la casa Cuadri. Toros, utreros y erales toman cuerpo y verdad entre el barro de terracota, forjándose despacio, con la paciencia de la tierra. En Cabecilla Pelá, el aire se rompe con los bramidos de las madres, que reclaman a sus crías encamadas, mientras el campo late con fuerza propia. Suerte, ganaderos.






















PALOS DE LA FRONTERA 2026

  Desde hace algún tiempo solo me dedico a dejar retales en forma de imágenes de los festejos a los que asisto, y es que hay berenjenales de...