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sábado, 19 de abril de 2014

ADMIRACIÓN POR EL TORO (VA POR VOSOTROS ENRIQUE MARTÍN)

Uno lleva dos días en esto de la afición por el toro. En este breve espacio de tiempo he tenido ocasión de conocer muchas cosas, regulares, malas, muy malas y alguna que otra buena. Con las personas no hay termino medio, las he conocidos malas y muy buenas, y entre estas últimas sin duda alguna está un SEÑOR de Madrid, de corazón salmantino pintado de rojiblanco, y del que he aprendido mucho mas que de mucho enteradillo taurino de esos que se dan golpe tras golpe en el pecho. Un aficionado cabal, de los que aprenden de esto al lado de su padre allá en la grada del seis de la catedral del toreo, y de los que no se cansan de luchar por la dignidad del toro, el toreo y el futuro de la tauromaquia. Ese es Enrique Martín, gran aficionado, artista, pintor y sobre todo, mejor persona.

Hace cuatro años o así, cuando este sitio contaba con poca andadura, fue cuando Enrique empezó a aparecer por aquí. Al principio los comentarios me abrumaban muchísimo. No pensaba que a nadie le pudiese interesar nada de lo que por aquí pudiese escribir, y mas que nada los que aparecían eran gente conocida del pueblo. Enrique fue de esos que empezaba a comentar con criterio y eso aún me acojonaba mas, sabía que no era cualquiera el que estaba detrás del teclado y eso me hacía tener mucho mas responsabilidad con lo que escribía, me ilusionaba con el mantenimiento de este blog y a la vez aprendía una barbaridad de todo lo que me decía. Mi particular "casa de los espejos" donde mirarme empezaba a construirse. Luego llegaron muchos mas como José Cisneros, José Olid, Alberto Ariza, Gloria Cantero, Kaparra...y así sucesivamente hasta completar todos y cada uno de vosotros con los que hablo de toros.

Recuerdo especialmente ese mes de febrero de 2012, cuando Pepe Plaza junto a Juanito y su padre Juan Benitez, me comentan para acercarme a Linares para conocer personalmente a Enrique. Ni tampoco se me olvidarán aquellos ratos en el Lagartijo en Linares, aquella conferencia en la Tercio de Varas o esa cervecita en Ubeda junto a Ana, su mujer. He tenido el placer de sentarme junto a el en la grada del seis de las Ventas, y de poder disfrutar de una cena en su casa, con un Quiche espectacular de Ana, y con esos dos encantos como son Quique y Sara. Pero realmente cuando mas me he sorprendido con Enrique fue el verano pasado cuando se vino a mi tierra, a Huelva, a pasar una semana.

Habiamos quedado una mañana de agosto para ir al campo, a Comeuñas en casa Cuadri, para ver la ganadería. Habiamos quedado con Antonio Abad, pero aquella mañana le surgió un imprevisto y no pudo estar con nosotros. Hacia 42 grados a la sombra, mientras Sara jugaba con el cachorro de mastín de la finca y después de esperar un rato y ver los utreros llegó Fernando Cuadri. A Enrique le sorprendió ver llegar a un SEÑOR GANADERO en una furgoneta sin más. Después de presentarle a Enrique y a su mujer, el bueno de Fernando me preguntó que si habíamos visto algo y me dijo que aunque no pensaba salir al campo, iba a echarle la montura al caballo para acercarles los sementales a la tapia para que los viesen. Mientras aquellos toros se acercaban a nosotros, yo no paraba de mirar a aquel hombre, a aquel aficionado que veía como una parte fundamental de su vida se iba acercándose poco a poco para reencontrarse con el...el toro bravo. Poco importaban aquel entonces los 42 grados a pleno sol en medio del campo.

Y luego vino aquella conversación con el ganadero. Ambos tan sencillos, tan transparentes, aficionado y ganadero, ganadero y aficionado. Una conversación con toda la liturgia de una alternativa, con una testigo de lujo, Ana,  y cuyo contenido principal no era otro que el toro y la lidia, donde no tenia cabida el darse coba. Fue entonces cuando vi inundarse de lagrimas los ojos de ese gran aficionado, la primera vez que lo he visto en alguien que pisaba Comeuñas (y mira que ya he visto pasar a mas de uno). Para mi era la imagen de la admiración del toro, por la tauromaquia, por la verdad de toda esta bendita locura que un día le dio por unir a los toros en la grada del seis y a El Retoñal. Tengo una espina clavada desde aquel día, la de no poder ver toda una camada entera, sin esos 42 grados a la sombra, cuando el campo brille con todo el esplendor de la primavera. Pero seguro que nos quedan todavía mucho tiempo por delante para ello, y seguro que algún día Enrique me permitirá sacarme esa espina. Mientras tanto Enrique, MIL GRACIAS. Gracias por enseñarme cada día a amar mas al toro, a exigir desde el respeto una fiesta mas digna, a ser mejor persona, y gracias por estar siempre ahí al quite para todo. Gracias a Ana por todo y un abrazo a Quique y Sara, que esta si que está encastada de verdad. Va por vosotros.

lunes, 20 de enero de 2014

REVISOR QUE ESTAS EN LOS CIELOS

La última vez que Revisor se incorporó para posar frente a mi objetivo.
Esta entrada está copiada desde el mismo dia que Enrique Martín la publicó. Pero he querido dejar pasar el tiempo para que se pudiese disfrutar en toros grada seis. Es el homenaje de un gran aficionado a Revisor, el único toro que ha sido indultado en la casa Cuadri, y que desgraciadamente perdimos hace unos días. Enrique estuvo aquí este verano, y tuvo la oportunidad, gracias a Fernando Cuadri, de mirar a los ojos a Revisor. Nunca vi un cruce de miradas igual. Os dejo con la despedida entre ambos.

"Revisor que estás en los cielos"

"Hoy recibía un mensaje desde Huelva, desde Trigueros, que me decía que yo había sido uno de los últimos con los que habló Revisor, aquel toro de Cuadri que se ganó en el ruedo su vuelta al campo, rodeado de las vacas del hierro de la “H” tumbada. Ese toro que este verano tuve la oportunidad de conocer y que no tardo en demostrarme que era un animal especial, con una sensibilidad y un desparpajo que no podía imaginar. Grande como un tótem sagrado, pesado en los andares, como aquellos sabios cargados de años cuando caminaban en busca de sus discípulos para compartir con ellos su saber y tantas experiencias acumuladas en el tiempo. Una arboladura vuelta hacia atrás, en otro tiempo amenaza de muerte o tránsito a la gloria. El símbolo de la dignidad del toro bravo, el toro de lidia, la causa y el motivo por el que el rito del Toreo se mantiene vivo. El toro, el único ser que ha mantenido unida la Balsa de Piedra, como llamaba Saramago a nuestra Península, la cuna de la casta y la bravura que los hombres convierten en arte, en pasión y en puro sentimiento.

Si en una corrida de toros se entremezclan sin control sensaciones y emociones opuestas que en si mismas parece que no pueden darse en un mismo instante, ni conformar ese todo armónico, cuando tenemos la oportunidad de encontrarnos con un toro, un semental que en su día volvió a su casa, que superó esos momentos de las curas en que aún no se sabía si habría posible recuperación y que superado esto pasó a ser germen de bravura con las vacas, todo sentimiento se nos dispara. Es más, hasta parece que proyectamos cualidades humanas, o ¿por qué no? ¿No será que entonces, una vez de regreso, el toro nos desvela una faceta para nosotros desconocida? No pienso detenerme en este punto, porque con toda seguridad no llegaría a ninguna parte y me enredaría en divagaciones sin sentido; y yo no quiero ni volverme loco, ni que ustedes lo piensen. Por eso me voy a limitar a contar mi último y gran secreto en torno a Revisor.

Hace unos días, después de tanta fiesta, tanta comida, compras, carreras y angustias por encontrar los regalos de todos, agotado me tumbé en el sofá de casa, cerré los ojos y dejé que se relajaran todos los músculos de mi cuerpo. Era tal el cansancio, que ni podía quedarme dormido, pero la sensación de paz me envolvía de tal manera, que no importaba. Cómo una brisa del mar me pareció escuchar algo, como una voz conocida, pero que no sabría decir de quién era:

- Pareces cansado, ¿eh? Sí, sí, tú, el que este verano vino desde Madrid para hacernos una visita al amo, a mis compañeros de campo y a mí.
- ¿Quién es?
- No me digas que no te acuerdas de mí. El paseo que me hicieron pegarme con toda la solanera que caía aquella mañana, con la conversación que tuvimos y no te acuerdas.
- Pero no me digas que eres…
- Pues claro, ¿o es que conoces alguno con unos cuernos tan grandes como estos?
- Hombre, no quisiera yo…
- Vale, vale, he planteado mal la pregunta, pero tú me has entendido.
- Sí, claro que te he entendido, pero, ¿qué haces tú por aquí?
- Pues ya ves, ahora, con tantos años, me resulta más fácil colarme en las cabezas de la gente, que levantar este cuerpo y dar tres pasos.
- Ya lo veo. Este verano ya te costaba caminar, pero ahora…
- Pues sí, a mis años el invierno ya se te pone muy cuesta arriba y para colmo el tiempo no ha ayudado, no ha caído una gota y al no haber casi hierba fresca, uno casi ni come.
- Hombre, pero te echarán pienso, no creo que a ti te vaya a faltar para rumiar.
- Si no me falta, lo que pasa es que los piensos me cuestan más para rumiar y digerir. A los más jóvenes, los que están en edad de crecer y preparándose para la plaza les viene muy bien, pero yo ya no estoy para esos granos, lo mío son hierbitas y agua fresca.
- No, hombre, aún te queda mucha guerra que dar y mucha vaca por cubrir.
- ¡Huy! No, eso de las vacas se acabó y lo otro, pues dentro de poco, también, de ahí el motivo de esta vista.
- ¿Qué me dices? ¿Qué significa todo esto?
- Pues que se acabo, que en unos días dejaré todo esto y pasaré a ser un recuerdo. Se acabará Revisor para siempre.
- ¿Cómo es eso?
- Ley de vida amigo, ley de vida. uno ya ha gastado su última brizna de hierba, ya no le quedan ratos que pasar refugiado bajo los árboles, ya he consumido todo lo que tenía, ni fuerzas me quedan para bufar. Uno anda como alma en pena, viendo como los más jóvenes me miran con pena y me tratan con ese cariño que se les da a los viejos cuando se sabe que ya están a punto de pasar el arroyo que separa las dehesas de esta parte, de las de la otra orilla, las que siempre están verdes, con hierba fresca todo el año, donde la lluvia te sosiega y donde puedes rebozarte en bancos enormes de tierra roja.
- Amigo, tal y como lo cuentas, me dan ganas de irme contigo.
- No, ni se te ocurra, tú todavía tienes que quedarte aquí, tienes muchas cosas que hacer y no renuncies a nada, es mejor decir que no pudiste, que no que no lo intentaste, no tengas miedo a fracasar, tira para adelante.
- Hombre, de eso tu sabrás bastante, has sido un toro que ha conseguido lo máximo a que puede aspirar uno de tu especie.
- No, no te dejes deslumbrar por las apariencias. Me voy con un pesar muy grande.
- No me digas, ¿cuál?
- No morir en la plaza. No pude cumplir el destino de los toros de lidia, el de los toros bravos, cumplir en todo momento y entregar mi vida al relámpago de una espada.
- Pero, ¿cómo dices eso?
- Pues sí, es lo que siempre escuchaba a los aficionados que visitaban la ganadería, les oía hablar de otros compañeros, que me precedieron en la plaza, incluso de varios de mi misma edad y siempre era lo mismo, la bravura que demostraron y que acabaron cayendo en la arena.
- Y eso es verdad, los toros bravos mueren en la plaza, pero los muy bravos no.
- No te entiendo.
- Pues está muy claro, que los muy bravos, los excelentes, los que derrocharon casta, bravura y nobleza, esos se ganan su derecho a volver al campo y precisamente por ser tan extraordinariamente bravos, adquieren la responsabilidad de transmitir todo lo que demostraron en el ruedo, a sus terneros. Por eso tú volviste a Comeuñas.
- Me estás tomando el pelo y eso no me gusta.
- Qué no, en serio, si no, ¿por qué te crees que te han mantenido todos estos años con las vacas y como ejemplo para los jóvenes?
- Pues no me lo había planteado.
- Pues así es, eres la mayor gloria de esta ganadería, tu ejemplo perdurará para siempre, todos los machos te querrán emular y todas las vacas querrán parir un Revisor.
- ¡Coño! Y será verdad.
- Tal y como te lo cuento. Eres único y siempre se te recordará. Los aficionados siempre nos acordaremos de Revisor, el toro de Cuadri que fue indultado por su bravura.
- Gracias, siempre había vivido con ese pesar dentro de mí, pero ahora me has hecho ver claro. No entendía el motivo de tanto cuidado, pero ahora me has abierto los ojos, No sabes cómo te lo agradezco. ¿Sabes una cosa?
- No, si no me lo dices tú.
- Pues que creo que ahora si es el momento de marcharme, de cruzar el arroyo y empezar a disfrutar de esa hierba verde y fresca todo el año. Ya no me queda nada que hacer en esta orilla. Gracias. Cuando te vi pensé que igual podías entenderme y por eso te hablé. Porque no creas que hablo con cualquiera, ni mucho menos.
- No, ya me imagino.
- Pero tú me inspiraste confianza, con esa cara como si no hubieras visto nunca un toro, con tu mujer y los niños y también te diré, que por la compañía que traías, que venías con Marín y Luis, que me parece que es su hermano. Ese viene mucho por aquí y el tío se limita a estar observando durante horas, con la misma cara de asombrado que tú. Hace sus fotos, habla con los amos y hasta el día siguiente. Y tiene muy buen trato con Pepe, el jefe. ¡Qué tío! Siempre que te hacía falta, allí estaba. Y te contaba historias de tus padres, tus tíos, tus abuelos, tatarabuelos, de toda la familia; sabía encendernos el espíritu de la bravura y la importancia de llevar la “H” marcada a fuego. Pero ya no te entretengo más, me marcho. Quédate como estás, con los ojos cerrados y dentro de pocos días te avisará Marín de que ya me he ido, pero me voy satisfecho y agradecido por haber nacido toro. Es grande ser toro y poder salir a un ruedo a demostrar que no te rindes ante nada, ni ante nadie, porque eres un toro de lidia. Me voy feliz, cansado, pero feliz. No dejes de ir a las plazas y piensa que no hay nada más grande para un toro, que morir en la plaza. Y ahora también sé lo extraordinario que es volver a la finca. Gracias y hasta pronto, adiós.
- Adiós.

Donde la hierba siempre es verde y fresca, en el cielo de los toros bravos

Seguí un rato más con los ojos cerrados, pensando en Revisor y en lo que me había dicho, que no hay nada más grande para un toro que morir en la plaza, ¿Podrá entender esto todo el mundo? Pues seguro que no, porque no todo el mundo es capaz de ponerse en la piel del toro, son muchos los que pretenden que todo discurra según su lógica de hombre y que quieren que todos los seres de la naturaleza tengan carácter humano y eso no es posible. Respetemos al toro, ese animal que cuando nace, y sin poder mantenerse en pie, ya quiere embestir, que se crece ante el castigo y que busca desesperadamente todo lo que invade su espacio vital. Eso es el toro, eso es lo que era Revisor, un toro de la ganadería de Cuadri, de Trigueros, Huelva, que ya ha cruzado el arroyo para disfrutar de ese campo con hierba verde y fresca durante todo el año. Ese toro que se ganó en el ruedo el volver a la dehesa y en el campo el ir al cielo de los toros bravos. A Revisor que estás en los cielos".

Enrique Martín. Toros grada seis.

Nota: Os dejo enlaces a dos entradas dedicadas a este toro:
- "Yo soy Revisor"
- "Revisor se nos hace mayor"

martes, 12 de marzo de 2013

PALABRA DE AFICIONADO CABAL



"La consecuencia de todo esto es un hierro que periódicamente hace confiar al aficionado en que esto tiene futuro, en que no está todo perdido, aunque bastante perdido está ya. Anda que no se pelean las figuras por matar a estos o aquellos, pero sin asomo de intención de ponerse delante de los Cuadri. Parece cómo si se blanquearan cómo la cal al escuchar este nombre, pero realmente no se comen a nadie, eso sí, hay que hacerles bien las cosas. Será por eso, por no saber hacer las cosas cómo debe ser. Estos grandullones que echan por tierra esa teoría de que el toro grande no embiste y el chico sí. Un razonamiento sólidamente fijado en el más puro empirismo científico del taurinismo moderno. Que tendrán tardes malas y peores, esas en las que los públicos de la Tauromaquia 2.0 aprovecharán para quedar como perfectos imbéciles diciendo eso de “¿Y ahora qué, eh? Pues una mala tarde, necio, una mala tarde de la que nadie está libre. Pero al menos y de momento, nos quedan los pupilos de Cuadri, esos de la hache tumbada que ponen a la Fiesta en pie."
Enrique Martín, toros grada seis (Articulo completo)

viernes, 5 de octubre de 2012

LA HISTORIA DE UN HELADO DE CHOCOLATE

Uno de Madrid, uno de Badajoz y otro de Huelva con el maestro Boni.
Fin de semana muy especial. Aniversario de boda y mi mujer que me preparó un fin de semana en Madrid. Le tenia prometido a Enrique Martín que veríamos toros en las ventas juntos, y para colmo Diego Cervera llevaba a cabo una maraton taurina en Radio Morata el sábado 29, así que tenia el potaje todos los ingredientes para que las fechas fueran inolvidables.

El sabado nos encajamos en Morata de Tajuña. Abrumado de ver tanto recortador y tanto torero alrededor tuya. Gracias por el trato a Messi, Julian García Moreno, el mismo Diego Cervera e Inma.  Sobre todo mandar un abrazo a Miguel Alvarez Osma, que todo va a salir bien y que su promesa está cumplida.

El domingo por la mañana me empeñe en ir al zoo, aunque mi mujer decía que el que me quisiera ver que viniese a casa, pero bueno... es que me gusta muchísimo un "bicho". Por la tarde a los toros. Antes de la novillada estuvimos en la puerta de las Ventas charlando un rato con el maestro Boni. Tío genial donde los haya. La novillada concurso de "encastes minoritarios" (feo nombre) no salió buena para nada. Mucho novillo descastado, sin fuerzas algunos y muy poca ilusión y ganas por parte de algunos novilleros y poca experiencia por parte de otros. La reseña no la voy a dejar por no enrollarme mucho, para eso os dejo con la de Enrique Martín en torogradaseis, que lo borda y la explica mejor que yo. Me quedo de la tarde con las impresiones de grades aficionados/das como Cristina, Emilio, Luis y David. Cristina, no te lo pienses mucho y tira pa´bajo.

En la puerta de las Ventas me encontré luego con el pequeño Diego, que no sabemos todavía si apunta a torero de a pie o a recortador. Bueno, que elija cuando tenga que elegir porque afición le sobra. Lo siento Diego por no tener mas tiempo para habernos tomado unas cañas. 

Y para rematar el fin de semana, cena de lujo en "Casa Atletica", con Quique, un gran tio, con Sara una aficionada muy encastadita y con Ana, una cocinera que ya quisiera Arzak. Y todo esto por tal de comerme un helado de chocolate... manda hue... Es que cuando un burro se amarra a una reja, o la arranca o la deja.

GRACIAS A TODOS Y CADA UNO DE VOSOTROS. Amenazo con volver. 







viernes, 3 de febrero de 2012

CARTEL GRANDE EN LINARES

 Linares está de enhorabuena. La Peña Taurina "Tercio de Varas" de la localidad Jienense ha lanzado los carteles de su XXIV ciclo de tertulias taurinas con cuatro tardes-noches de autentico lujo. 

El día 18 de Febrero, Juan Mora, matador de toros de Plasencia abrirá el ciclo de charlas taurinas. Juan Mora tiene parte de su historia taurina en Jaén, donde en el año 2001 un toro de Joaquín Barral le partió la femoral al final de temporada en el coso de la Alameda, cortando así injustamente una gran trayectoria de un gran torero. Juan Mora, que para muchos nunca se fue, volvió al panorama taurino actual la tarde del 2 de Octubre de 2010 en la plaza de toros de las Ventas al cortar tres orejas a una corrida de Torrealta en una tarde llena de torería y emotividad.

El sábado 25 de Febrero, el mano a mano no puede pintar mejor. Dos personas bastantes estimadas para este que escribe como son D. José Olid y D. Enrique Martín. Los dos cronistas de Opinión y Toros y buenísimos aficionados. A D. José Olid he tenido el placer de contar con varios comentarios en este blog y de los cuales he aprendido muchísimo. De Enrique Martín no puedo hablar mas de lo que he comentado siempre aquí: Pintor, Artista y mejor persona aún. No se pierdan ninguna de las conferencias, pero sobre todo en esta van a aprender mucho de la visión de la fiesta de dos GRANDES AFICIONADOS. 

La tercera jornada estará protagonizada por Javier Hurtado, periodista taurino al que podemos ver todas las semanas en Tendido Cero de TVE. Buena ocasión para conocer de primera mano la intención de la televisión pública para la retransmisión de festejos taurinos tras las declaración de intenciones en estos últimos dias del ministro de Cultura José Ignacio Wert Ortega.

Para cerrar el cartel de este año 2012, participará la ganadera Mª Jesús Gualda Bueno, titular de la ganadería del mismo nombre y con reses del encaste Santacoloma-Coquilla. Esta ganadería, inscrita desde 1951 en la Asociación, se fundó con reses de D. Julio César Bueno Bueno y de los Sres. Ortega y Rodríguez Babé, procedentes de Campos-Varela. Posteriormente la ganadería queda en poder de sus Herederos, que eliminan las reses anteriores en 1983 y las sustituyen por otras de D. Daniel Ruiz Yagüe, antes de D. Julio Garrido y de puro origen Coquilla. En 1985 la ganadería pasa a anunciarse a nombre de Fuensanta Gualda y en 1996 adopta la denominación Hnos. Gualda, que introducen un semental procedente de la ganadería de San Martín de origen igualmente Santa Coloma. En 2002 cambia la titularidad a nombre de Mª Jesús Gualda Bueno, que adopta la actual denominación, manteniendo el mismo encaste. (Fuente: Amparo Gomar, "De mediterraneo y oro").

Enhorabuena a Linares por la confección de los carteles en el XXV aniversario de la fundación de la Peña Taurina "Tercio de Varas". Si pudiese me escaparia a Linares, pero las circunstancias son las que mandan aunque nunca se puede descartar nada. Pero lo que si les puedo asegurar es que los asistentes no se van a ir a casa de vacío. No se lo pueden perder, su conocimiento y afición a la fiesta de los toros se los va a agradecer.

Un saludo y... suerte maestro. A apretarse los machos.

LAS COLOMBINAS 2026... DESDE EL 11

  Hay cosas que vuelven cada año sin que uno termine de acostumbrarse a ellas. Vuelve el verano. Vuelven las luces encendidas cuando la tard...