Si lo intentas puedes perder, si no lo intentas… estas perdido

lunes, 19 de junio de 2017

HASTA SIEMPRE IVAN


Otra vez no. No puede ser. Por mas que sepas y seas consciente de que los toros matan, y matan de verdad, no te haces a la idea de que otro torero haya caido en la arena. Lo de Fandiño ha sido otro palo duro de asimilar. Muy duro.

Muchas veces me moví para ver a Ivan Fandiño. No sé cuantas veces he visto desde ayer a hoy la faena a Podador, aquella ultima gran faena a un toro de Cuadri en las Ventas. Aquel torero que, como decía el maestro Chenel, se fue pronto y con el toro en la mano hacia el centro de ese inmenso ruedo de las Ventas. Sitio de largo y todas las ventajas al toro... una obra efímera que ninguno volvió a repetir y que, desgraciadamente, jamás volveremos a ver de manos del torero de Orduña. Busca Ivan, busca en la dehesa de allá donde vayas a ese toro con el 12 en los costillares y la H en la nalga. Búscalo allá en la querencia que paste y dile que estás ahí, que alcanzaste la gloria igual que el, a base de casta y coraje...

No encuentro mas palabras en momentos tan dramáticos para la gente del toro. La vida de mi Sony A 390 empezó allá por aquel festival en Almonte junto a Ivan Fandiño y, casualidades de la vida, termina un 17 de Junio también. A través de su objetivo pasó el torero a mi archivo personal en muchísimas ocasiones. En Cortegana el año pasado y hace un mes en la misma plaza de la Merced, de donde era muy asiduo, y apoyando siempre a los chavales que empiezan y a la causa del banco de alimentos de Huelva. Aquí te quedas para siempre Fandiño.

Hacia el cielo va ya un torero valiente. Un torero que, como dice su propio apoderado, ha salido de un mundo del que jamás muchos ni conocen. Un torero de lucha en talanqueras con el TORO, siempre el TORO. Un torero que consiguió salir del barro a fuerza de entrega, valor y verdad. Se va la persona pero el torero está ya para siempre en la eternidad, esa misma eternidad que siempre buscó tanto en los buenos como en los malos momentos. Se nos va un TORERO. Si señores de mente reducida, UN TORERO.  Y como no quiero perder ni un solo segundo en "gentes" cegadas por unos colores, siglas y demás memeces, mandarles desde aquí a sus padres, esposa e hija, familia y amigos en general, mi mas sincero pésame y abrazo en estos momentos tan duros. Jamás estarán solos porque el mundo del toro siempre estarán con ellos.

DESCANSA EN PAZ MAESTRO.






jueves, 8 de junio de 2017

LA QUE HAS LIAO POLLITO!!!!

Vaya zasca en toda la jeta de aquellos que se han apuntado a criar el choto fácil, y de todas las figuras que le rien las monisquetas a estos, con su legión de palmeros incluidos. Zasca de mención especial a Daniel Ruiz, si ese ganadero de Albacete al que el Juli le selecciona su propio ganado y que abandera esa famosa frase para la historia de que "lo minoritario no embiste porque es minoritario" (....). Y a esto que llegan los Santacolomas de Buendia con el hierro de Rehuelga en la paletilla y empieza a poner puntos sobre las íes. ¡¡¡Madre del amor hermoso!!!, ¡¡¡la que has liao pollito!!!. Que nos hemos cargao de un plumazo la teoría del torero-locutor de Triana, Muñoz de apellido. Esa que dice que los toros con esos kilos no pueden embestir... ¡¡¡Cuéntaselo tu primo, que a mi me da la risa!!!!.

CORRIDON DE TOROS. Así, sin mas. Con cinco que le dejaron presentar y lo que para muchos una corrida de remiendo, resulta que salen por la puerta tres señores toros de nombre "Perlasnegras", "Liebre" y "Coquinero" y todo el mundo como loco. Tres toreros que no sabían (ni se esperaban) lo que tenían delante: Toros con cortijos en cada pitón. Así de clarito. Sobre todo el lote de Pérez Mota, el lote sin duda de la feria, Alberto Aguilar con un buen toro en su primero y un zambombo extraordinario en su segundo y sin saber por donde meter mano. Pos padentro que se fueron con sus orejitas puestas caunos. Ah, por cierto, completaba el cartel Fernando Robleño.  Y mira que le han vuelto a pegar a estos en el caballo a ver si se tapaban, mira que se los han vuelto a dejar ir sin torear, pero nada, como dice el dicho "La fe mueve montañas", y en este caso, la CASTA mueve montañas.

 Y si quieren protestar la vuelta al ruedo del quinto, que quieren que les diga, que la protesten. Que si por mi fuese hubiese cogido a su mayoral, Javier Vallejo, y a su ganadero, Rafael Buendía, y los hubiese sacado por la puerta grande de Madrid yo solito. Porque como lo minoritario, y además con kilos no embiste... 

¡¡ENHORABUENA GANADERO!!...¡¡LA QUE HAS LIAO POLLITO!!










miércoles, 7 de junio de 2017

LA CASTA YA ES ALGO "VINTAGE"


Se empeña uno en desconectar el teclado y no hay manera. Mes y medio de "relax" y mas que querer te ves obligado a escribir. No pensaba hacerlo, pero tampoco me parece de justicia dejar que el palmerismo tauromaco 2.0 se cebara sin razón con una señora casa ganadera como es la de Cuadri. Y no es solo por mi Cuadriadicción, que también, sino por mi deber moral con el TORO por excelencia, por ese que ocupó cartel el pasado 4 de Junio en las Ventas de Madrid, y el que ocupará toda esta semana última de San Isidro. Y hay que empezar con la misma frase que el año pasado: "La corrida de toros de Cuadri no salió como en esa casa se espera". Mucho mejor que en años pasados, pero igualmente de incomprendida por el nuevo público que llenan las plazas de toros actualmente. A mi me gustó. Es mi opinión personal. Con sus matices negativos por parte de quien ve esto de la tauromaquia como algo triunfalista, y con sus matices positivos para los que vemos esto desde el punto de la casta como principal factor de la fiesta.

Nos tienen mal acostumbrados los ganaderos con toros como Clavellino, Poleo, Podador, Ribete, Aragonés o Trastero, que son los que mas les suena por ser todos en plazas de primera. No está mal recordar para aquellos que se sientan en un tendido una vez al año, que los primeros saltaron todos en la que fue la primera plaza del mundo, Madrid. A mi me gustaron mas aquellos que los del pasado domingo. También me gustaron mas aquellos que los lidiaron que los del pasado domingo. Hablar de Esplá, Victor Mendes, Julio Robles y demás es mucho hablar. En estos tiempos que corren, donde dicen que la "evolución" de la tauromaquia está alcanzando cotas de nivel artístico inimaginables, encontrar toros que se queden con los toreros y además exijan mando no es normal. Para que vamos a engañarnos. Encontrar toros con no vayan y vengan detrás de las telas rojas si pena ni gloria, toros que no coceen a la muleta antes de ser indultados y que además exijan lidia de toro encastado...chirría cuando menos. No fueron la panacea de la bravura. De estos a Cobradiezmos, o el mismísimo Pastelero de ayer va un abismo, pero todos exigieron tener delante alguien con papeles y muchas ganas de tirar la moneda al aire. Y con oficio, que esa es otra.

Hace un par de años atrás, en lineas generales, que se paraban y ahora que salen arreando resulta que son unos barrabás. La tónica la de todos los años: Se les pega a mas no poder en el caballo, mas que las veinte corridas anteriores juntas, se les dan cuarenta mantazos por las caras, se pasa en falso en banderillas, se les hace todo por arriba y luego esperamos a que nos rompan por abajo como simples toros tontos. Esos mismo le pasó al último, que después de todas las perrerías que le hicieron durante la lidia, y el show que montaron en los tendidos con el pañuelito verde, le dio por embestir para asombro de su matador y de todo aquel que se tuvo que guardar el pañuelito verde para otros menesteres. Eso en esa casa, es de toro tonto tonto. El primero sinceramente a penas se podía mantener de pie. Unos dicen que por estrellarse contra la pilastra de un burladero al ver un pico de un capote que pasaba por allí, otros que por falta de fuerza. A mi no me gustó. Me gustaron segundo, al que por lo menos tuvimos la suerte de que Javier Castaño nos lo dejase ver, cuarto al que Robleño agobió en el tercio en otra faena vulgar, y me encantó el quinto al que cuando Castaño quiso enmendarse y dejarle la muleta en la cara, ya se le había montado en lo alto. Entre medias un tercer toro que se vino con todo en la primera tanda por el pitón derecho y que por el izquierdo exigía mas que el sargento Hartman de la chaqueta metalica. A este lo han puesto de "diabólico", pero es del único que no puedo hablar porque el bueno de Venegas no me lo supo ni enseñar. Bueno, realmente no pude ver a ninguno, que tampoco es nada nuevo. A lo mejor si Pastelero ayer hubiese caido en las mismas manos, hoy sería otro "diabólico" mas. Ni hablar de las cuadrillas, de las que salvo a Pedro Iturralde y a Fernando Sánchez. David Adalid no es el mismo de hace unos años, que solo se unió a la cuadrilla para dar un sainete en el triste y bochornoso tercio de banderillas al último de la tarde, con tironcitos en el capote de brega por parte de alguno para que el tonto aquel de la H se fuese al suelo. Muy triste todo.

Vuelvo a repetir que el que está desubicado actualmente soy yo. Ya hoy en día no se lleva la casta. Eso ha pasado a ser algo "Vintage". Algo del pasado. Da igual que los toros no se rajen y exijan papeles. Lo que importa es no molesten y tengan veinte mil muletazos. Que tampoco nos gusta la tragedia. Tampoco es eso, y el que piense que me gusta eso es que a lo mejor sus progenitores si tuvieron problemas de consanguinidad y eran primos hermanos. Pero que como dice Rodri, los que están engañados son ellos y no yo. Pero hoy mas que nunca tampoco me bajo del carro como también dicen muchos por ahí. Y no me bajo por muchas razones: Porque la búsqueda de la casta por encima de todo tienen nombre propio en la casa Cuadri, porque en Comeuñas prima el toro y el aficionado por encima de todo, porque hay una familia ganadera que siempre tiene las cancelas de su casa abiertas a todo aficionado, y porque no quiero pertenecer a ese grupo de personas que solo ven un toro de San Isidro en San Isidro pegados a un pañuelo verde o a un vaso de Gin Tonic. Esos que piensan que criar un toro es como darle al botón de imprimir y te crias al año cien toros de indulto. Que no, que seguiré enganchado a los vientos de Comeuñas y al olor de la Pelá en tardes de tienta. Que aunque a esta familia ganadera le sigan matando (o maltratando) los mismos de siempre en todos los carteles a sus toros, siempre seguiré apoyando su forma de criar y de ver al toro bravo. Que seguiré diciendo que salen buenos y que salen malos, como de todo en botica, pero encastados. Por mucho que ahora la casta, haya pasado a ser Vintage.

martes, 30 de mayo de 2017

GALERÍA PUERTO DE SANTA MARÍA. MAYO 2017

El Puerto de Santa María (Cádiz). Corrida de toros mixta con cuatro toros de José Luis Pereda, de correcta presentación para una plaza como el Puerto, y dos novillos de Fuente Ymbro indignos de presentación, sobre todo el primero, dejando mucho que desear en muchos aspectos.

Reseña:

Alejandro Morilla, ovación y herido, vuelta al ruedo de la cuadrilla tras petición
David de Miranda, oreja y saludos tras aviso
Ángel Téllez, que debutaba con caballos, ovación tras aviso y vuelta al ruedo tras petición y aviso. 


_DSC0011 copia


_DSC0012 copia


_DSC0013 copia


_DSC0024 copia


_DSC0060 copia


_DSC0061 copia


_DSC0062 copia


_DSC0099 copia


_DSC0116 copia


_DSC0121 copia


_DSC0166 copia


_DSC0297 copia


_DSC0320 copia


_DSC0362 copia


_DSC0374 copia


_DSC0385 copia

lunes, 29 de mayo de 2017

SOBRE LA FERIA DE CÓRDOBA (POR JOSE MLO)

"Córdoba y la flor amarilla"

Otro año más, que no uno más, en los anales de la Córdoba taurina. Se cierra llorando lágrimas de pena y sin atisbo alguno de nada parecido a la gloria la Feria de la Salud (que parecen querer arrebatarnos) del año que hace centenario del nombre de más peso que dio la ciudad califal al toreo: el de Manuel Rodríguez 'Manolete'. Una empresa de reciente andadura que entró como el caballo de Atila a recoger un guante al que nadie quería quitar el polvo del camino, prometiendo innovación y aire fresco a diestro y siniestro, y que no ha dejado más que un ramillete de los diestros de siempre y un balance de siniestro total; pues no hay otra conclusión posible, siendo objetivos, de lo vivido en una plaza de primera categoría a la que se humilla con tres festejos a pié carentes de innovación ninguna y en la que el ganado a precio de carne da para llenar dos tardes con el mismo hierro sin más mérito que los santos cojones de a saber qué poderosa mano.

No ha sido bastante con privar a un novillero local y dos veces triunfador en su casa de la presencia en la feria, sino que pese a tener que tragar en, repito y aunque no se lo crean, una plaza de primera con la sin caballos, en condescendencia con los jóvenes coletas puesto son los más inocentes de todo este tinglado funesto, si no que para colmo de males el hierro de la 'Z' repite al día siguiente con sonoro y pronosticado petardo; en la que el ídolo de la franquicia gerente del coso mostró una vez más que su desfachatez puede igualar sin sonrojo al compás de su capote. De tal forma se lo hizo comprender Córdoba, hastiada, por fortuna para su propio futuro, de engaños y falta de compromiso por unos y por otros responsables de su decadencia taurómaca.

Capítulo aparte mereció para un servidor, por presenciarla, la limpieza de corrales que llevó a cabo la ganadería de Juan Pedro Domecq, provocando en el aficionado familiarizado con el árbol ganadero un sentimiento contradictorio de pena e indignación al contemplar el ilustrísimo hierro de Veragua estampado en el cuero de una gatada de infame presentación para, repito, aunque no se lo crean, UNA PLAZA DE PRIMERA COMO ES EL COSO DE LOS CALIFAS DE CÓRDOBA.

No hubo nada de interés entre un deslucido Finito de Córdoba, capaz del mejor aroma, y ninguno de sus terciados oponentes, salvo los destellos de clase y calidad propios del que tuvo y retuvo. Lo nunca visto lo consiguió Finito con su primer toro que hacía segundo, mano a mano con la descasta alarmante de su oponente, al hacer que se tumbara de un pinchazo con la consiguiente puntilla ante la imposibilidad de poner en pié al animal; dando la sensación de poseer Juan Serrano una especie de mirada láser kriptoniana que fulmina a los bureles sin necesidad de emplear el estoque.

No menos deslucidos estuvieron los toros en el tercio de varas, del que se salvó quizás y siendo benévolos, un cuarto (segundo de Fino) que apretó en el caballo y medio se arrancó al segundo puyazo, consiguiendo arrancar leve ovación al del castoreño; no sabemos si por su moderadamente buen hacer, si por el amago de casta del cornúpeta, o por si no superamos la centena los que acudimos al redondel de Gran Vía Parque hambrientos de bravura y lidias íntegras en sus tres tercios. De igual manera, no dejaron excesivamente mala actuación (ni tampoco excesivamente buena) las cuadrillas a la hora de parear y bregar los animales, si bien es cierto que todas las faenas se desarrollaron en gran medida al abrigo de las tablas, dada la rajada condición de los juampedros; por lo que el espacio de movimiento de las reses fue bastante reducido.

Así y con todo, a estas alturas de la película se planteó una dicotomía:

De una parte: Don Enrique Ponce, avezado prestidigitador las más veces, antaño y cuando quiere aún en la actualidad, gran torero, no admitió el salir de vacío con su lote, y en el cuarto cameló a los presentes y al presidente, tras haber tenido que utilizar la cruceta en el abreplaza, con el clásico de la casa; faena de aparente verdad y cuidada estética, de ciertos pasajes con mejor ejecución y rematada con las exigentes poncinas, que dejó la sensación de una estudiada puesta en escena para esconder las carencias de un guión sólido; si bien debe ser loco el que escribe, pues ni siquiera un bajonazo de libro impidió que en el palco aparecieran dos pañuelos a precio de semáforo para, repito, y aunque no se lo crean, una plaza de primera como es la Córdoba.

De otra parte: el nieto del gran rondeño, Cayetano Rivera, mostró lo que de Ordóñez se le puede intuir en los recursos capoteros que demostró para evitar la huída en estampida del rajadísimo tercero, que acorde a su mansedumbre pavorosa, no dió más opción que la de verlas venir. La segunda parte de la dicotomía cordobesa se planteo en el sexto; un bochornoso espectáculo de dejadez y estafa a los tendidos, con la salida por chiqueros de un contrahecho, escurrido, paupérrimo de culalquier atisbo de trapío ¿toro? de Juan Pedro; insulto con patas que como guinda del pastel venía cojo de la izquierda delantera, lo que ocasionó que no se pudiera levantar tras el simulacro de aguijonazo del picador.. entonces: estalló la plaza. La exigencia hizo acto de presencia, las voces se levantaron en el tendido, las verdades brotaron de las gargantas engañadas por ladrones y ganaderos que ningunean la categoría, tanto histórica como oficial, del Coso de los Califas; y así, apareció el pañuelo verde y brotó la flor amarilla.

No fue nada del otro mundo, pero, oigan señores, quizás fuese ilusión óptica, delirio producto del hambre de toros o quizás si fue verdad, que aquel sexto bis, cinqueño y con el hierro de Parladé, era un toro de lidia; o al menos, a mi me lo pareció, o quise que me lo pareciera. No fue otra cosa la flor amarilla sino la flameante divisa monoclor gualda que portaba el parladeño en el lomo; flor amarilla que, tras la feria vivida, reverdeció la ilusión de un aficionado cualquiera, a sabiendas de la intuida selección en pro de la casta que, por determinadas reses lidiadas y palabras proferidas, parece ser que se está realizando en este hierro suplente de la casa ganadera de Juan Pedro Domecq. Qué quieren que les diga, tras los seis precedentes, este negro meano de Parladé se me antojó similar a un condeso de Pamplona: encampanado, barbeando en tablas, ancho de sienes, grueso de mazorca, reconfortantemente astifino, de contundente morrillo y decente lámina en conjunto; un animal que no defraudó en varas, empujando notablemente bien en el primer y paletillero puyazo y pasando el trámite en el segundo. En resumen, LO MÍNIMO EN CUANTO A NIVEL DEL GANADO QUE UNO SE ESPERA CUANDO ACUDE A, REPITO Y AUNQUE NO SE LO CREAN, UNA PLAZA DE PRIMERA CATEGORÍA COMO ES EL COSO DE LOS CALIFAS. Pero no quedó la cosa ahí.

El Riverita, de vacío en su primero, también quiso apuntarse a la fiesta, y si bien es cierto que no es Cayetano el ejemplo de matador comprometido con la diversidad de encastes, con los hierros de mayor exigencia, o aunque sea la cara visible de la ausencia de meritocracia que rige el escalafón de matadores, dando al César lo que es del César lo cierto es que hizo por torear. El buen concepto del que en alguna ocasión ha hecho gala, alejado de tremendismos, rodillazos u otros artificios, apareció, si bien no a su mayor dimensión debido a la escasa raza del cornúpeta; que no es menos cierto que estuvo a suficiente nivel (el mejor toro de la feria así y con todo) durante la mayor parte de la faena, embistiendo con moderada alegría y colocando la cara a las series templadas y medidas de Rivera Ordóñez, especialmente en redondo y con ciertos detalles de pinturería en los remates, sabiendo ajustar los tiempos al fondo del toro, sin aburrir al tendido, cosa que jugó en su favor para sumar intensidad a la faena en el punto final de la corrida. Al intento de una serie de ayudados por alto, el de Parladé se detuvo al segundo pase, por lo que Cayetano cejó en el empeño y le recetó un correctísimo volapié, pasaportándolo a los pies del tendido 4.

Así y con todo, el toro más serio e importante de la corrida sin ser un tigre de bengala, una faena de buen corte, sin florituras y buscando, al menos, el toreo, así como un certero volapié el hoyo de las agujas, amén de la infamia del sexto titular, no fueron suficientes para convencer a la mayoría del respetable y a presidente, para dar más que una oreja, que en agravio comparativo valió las dos precedentes, a una faena que irónica y tristemente alcanzó su valor por el vergonzoso nivel del conjunto de la temporada taurina 2017 en Córdoba. Qué le vamos a hacer.

A buen seguro que el supuestamente homenajeado con actos varios este año, el nacido al arrullo de la fuente de la Plaza de la Lagunilla, muerto matando a los de Zahariche, en figura y en un pueblo de Jaén, hubiera negado tener nada que ver con un despropósito de tal calibre en cuanto a organización de feria semejante para una plaza de primera categoría, como es sobre el papel la de Córdoba. Sabemos imposible o muy difícil un homenaje como fuere debido a nuestro Monstruo del toreo vertical, con una de Miura y por espadas de peso y categoría; pero tampoco es mucho pedir que la flor amarilla del espejismo parladeño reviva el seco jardín de la torería cordobesa, y que la primavera que viene, por mayo, al calor del Lorenzo y al estímulo del trino del jilguero y la golondrina, rebroten flores de muchos colores y fuertes aromas de casta y bravura en los lomos de los toros lidiados en la arena califal, así como toreros de categoría dispuestos a colmar los sentidos con el arte y el valor de sus percales y sedas. No será mucho pedir la expulsión de los mercaderes del templo, para honra y resurrección de una afición huérfana y famélica; alimentada por el recuerdo de un pasado glorioso, sostén tan firme como cansado y enfermo, de una plaza tan torerísima por historia y poso como denostada a día de hoy por viles intereses.

Tercer Puyazo

(Foto: "Presentimiento" de Nicolás Muller, extraída del blog 'La fiesta prohibida')

sábado, 27 de mayo de 2017

HEBREO(A) Vs. CASTELLA


La emoción de toda esta parafernalia reside en el toro. Aparacadas quedan las cuitas de la fiesta cuando un animal encastado en bravo se hace presente en un ruedo. La mala suerte de Hebreo (Hebrea en la tablilla) quizás haya sido el haber saltado a la arena de Madrid y en los tiempos de la tauromaquia 2.0, donde la suerte de varas ya no es mas que un puro tramite, que si cae en otra plaza lo mismo está ya de vuelta a los Quintos o Don Tello. Que si se mirase mas por el toro y me lo dejan otro tercer puyazo de mas lejos, aunque fuese con el regaton, lo mismo se me hubiese pasado por la cabeza ese toro de vacas.

Lo que si que no le voy a quitar a Borja Domecq es el gustazo de haber criado un SEÑOR TORAZO. Torazo de lio gordo, con un cortijo en cada pitón (incluido parra de 200 años de Bertín Osborne y yeguada de pura raza). Toro que se ha ido alegre en dos puyazos (por mucho que le pongan algunos ese "pero" de escarbar), donde ha estado enorme José Doblado MIDIENDO al toro en ambas veces. Torazo de galope alegre y pronto en banderillas. Torazo de repetición en la muleta por ambos pitones, de recorrido largo hasta el infinito y mas allá. Torazo de humillación y colocación de la cara en cada muletazo. Torazo de quedarse siempre con el torero en los medios entre tanda y tanda pidiendo guerra. Torazo de muerte de bravo y encastado. TORAZO.

Y Hebreo se topó con Castella y Castella tuvo la suerte de toparse con Hebreo, que no se yo si serán 19 días, pero seguro que serán 500 las noches que tardará en olvidarse del toro de Jandilla. Que ya podía pasarse por Doña Manolita el Frances, que todos los días no se topa uno con un Jabatillo y un Hebreo en Madrid por el mes de mayo. Y como ayer, brotaron dos cambios de manos eternos, aunque se quedó para siempre ese paso de mas que el toro pedía a cada lance.

Buena corrida de toros en lineas generales de Borja Domecq con otro toro "Imperial" que se fue con las orejas puestas, el único con el hierro de Vegahermosa. Dos toros, que de haber llevado otro hierro muchos ya se estarían tirando de los pelos. Al Cesar lo que es del Cesar.
Enhorabuena al ganadero.



viernes, 26 de mayo de 2017

GINÉS MARÍN

Luz entre tanta oscuridad. Veinte naturales y diez derechazos para coger impulso en horas bajas. Un cambio de manos dejando la pañosa muerta en la cara de un Alcurrucen con clase (solo con mucha clase) para rematarlo con un natural tan largo como eterno.

Enorme Ginés Marín en Madrid. Que quieren que les diga, pero hacía mucho tiempo que no saltaba del sofá viendo un natural interminable. Me muevo por impulsos, ese impulso de arte efímero que solo el toreo es capaz de hacer retener en la retina por mucho que pasen los días por los siglos de los siglos, amén.

Enhorabuena a toro y torero, que siempre es de justos acordarse de aquellos que cayeron en el campo de batalla para gloria de la fiesta.

Gracias.