NO HABRÁ PAZ PARA LOS MALVADOS...

Trillador (15)

El campo bravo se muere. Se va literalmente por los sumideros de un lúgubre matadero, y nadie hace nada por ellos. Ni Europa, ni el gobierno (ni este, ni el anterior, ni el que venga), ni nadie. Ya, hasta ni los animalistas miran por el toro. Aquellos y aquellas que se teñían el cuerpo de ketchup y se cogían banderillas con velcros a la chepa, y que se jactaban de gritar a la puerta de una plaza de toros aquello de "tauromaquía abolición"... ya no tienen protagonismo. Ahora el protagonismo de los medios de comunicación lo tiene el Covid-19. Así de triste. El Covid ha confinado en casa a la tauromaquia, y el campo bravo se desangra en el mas absoluto y triste silencio. Ha servido hasta para demostrar que el público que llenaba cada tarde un tendido de cualquier plaza de toros se olvide de ti, del verdadero protagonista de la fiesta. 
Ahora solo lloramos cuatro colgaos. Cuatro garrulos de campo para los que el toro no es solo el animal mas bello del mundo, sino un estilo de vida. Cuatro gatos escondidos bajo la gorra de un ganadero, mayoral o vaquero, que ven como sus animales, hijos e hijas de vacas y sementales sobresalientes se marchan en un camión sin mas pena que gloria, y rezando porque esas vacas y sementales padres de toda una estirpe no corran la misma suerte en beneficio del charolais o el limusín. Esos mismos hombres para los que no existe confinamiento que valga con tal de que los animales puedan comer cada día o curarse si están enfermos, a sabiendas de que este año no van a ver un puto duro para el mantenimiento de los mismos. Ganaderos que tiran de sus propios ahorros, mayorales y vaqueros inscritos en ERTES y que van cada mañana altruistamente para cuidar de su ganado. Esas si que son lágrimas de oro y no la de cualquier chufla en pelotas delante de una plaza de toros teñidos de mierda. Porque excepto ellos, ya nadie llora al toro... ni los animalistas.

Los que me conocen bien, repito, los que me conocen bien saben que no me gusta ni me interesa para nada la política. Creo que este o aquel partido al que le hubiese tocado vivir esta pandemia lo hubiese hecho igual de mal. Pero creo que precisamente este gobierno y sus aliados no van a mover un dedo por el sector taurino, y menos por el ganadero de bravo. Es mas, no creo que vayan a mover ni un dedo por el sector ganadero ni agrícola en general. Conozco a ganaderos de bravo que se están montando en sus tractores por la noche y se van a fumigar los pueblos cercanos a cambio de nada, profesionales del toro, matadores, novilleros, banderilleros, etc, comprometidos en distintas campañas contra el Covid, llevando la compra a las personas mayores a sus casas... y nadie se preocupa por la Tauromaquia ni por el toro de lidia. Bueno, por el toro de lidia ni los que llevan el peso de la tauromaquia, pa que nos vamos a engañar. Un sector, que después del fútbol, es el que mas dinero aporta a este país y a cambio después es el mas discriminado. Hoy mismo, según el portal Cultoro, el gobierno se ha puesto en contacto con el sector de la cultura a través de José Manuel Rodríguez Uribes y María Jesús Montero y no han contado con el sector taurino. Nos va a costar hacernos a la idea, pero a esto lo hemos matado desde dentro, nos va a apuntillar el Covid-19 y nos van a enterrar los políticos.

La gente me tacha de pesimista. Yo me autodefino como realista. A mis amistades animalistas y antitaurinas (a las que aprecio muchísimo como personas), quería decirles que un virus microscópico e invisible ha venido a darme la razón que nunca hubiese querido tener, para demostrarles el porque soy taurino y el porqué defiendo la fiesta, por muy podrida que esté por dentro. Que aún estoy esperando aquellas soluciones que siempre me transmiten para salvar al toro. Ahora es el momento de que demostréis vuestro "amor" a los animales y que las pongáis en práctica para salvar a mas de doscientos toros que están muriendo a la semana en los mataderos. Ahora tenéis vuestra oportunidad. Ahora que no existe la tauromaquia en este país por culpa del Covid. Ahora que los que amamos el toro estamos solos...os estoy esperando. 
Dichosos los urbanitas, porque ninguno de ellos pasará por este trance. Volverá a llenarse el asfalto de coches como casi seguro volveréis a ver toros en las primeras plazas del mundo. Pero espero que seáis por lo menos conscientes de que habrá dehesas en las que los alcornoques y encinas seguirán llorando por no escuchar mas bramidos entre sus regajos. A los pocos que lloran como yo por culpa de esta herida que no deja de sangrar, a los cuatro garrulos de campo, gente del toro en la calle, que es donde se le tiene verdadero respeto y admiración al toro... muchos ánimos. Disfrutad del toro mientras podáis porque se nos muere. Se nos muere sin poder defenderse y sin poder mirar a la muerte de frente. Se nos muere al final de una oscura manga de un matadero sin saber ni cuando ni de donde le va a venir el puntillazo en la nuca. El rey de la dehesa relegado a un simple Charolais o Limusin. Despojado de grandeza, de casta y de la singularidad de una estirpe para la que nació y fue criado. 

Muchos ánimos a todos los ganaderos de bravo y gracias por el esfuerzo que hacéis por mantener viva nuestra pasión. Por dejarnos disfrutar cosas como las de mas abajo. Mil gracias.

Fotos: J. Porcar, Carlos Canalo de Miguel y un servidor.

Barcial (J. Porcar)

Jara de Retamar (Carlos Canalo)

Vaca de Jara de Retamar (Carlos Canalo)

Peñajara (Carlos Canalo)

Peñajara (Carlos Canalo)

Pereira Palha (Carlos Canalo)

Manuel Ángel Millares


Osborne

Vaca de Tomás Prieto de la Cal

Vaca de Torremilla

Partido de Resina

Prieto de la Cal

Cuadri


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